
Hacía un
montón de frío,
ívamos de la mano saliendo de
harrods, todo estaba nevado, ella
llevaba un gorro rosa y blanco con orejeras y un
pompón grande en la punta. De vez en cuando giraba hacia mi sus ojos marrones hondos como volcanes y me miraba con una sonrisa que dejaba ver que era feliz, que estaba
cómoda, estaba bien
ahí y en ese momento. Justo
después acercaba su cara a mi pecho mientras me abrazaba fuerte, se limpiaba la nieve de la cara con mi jersey de lana mientras acariciaba suavemente mi barbilla con el
pompón del gorro. Esas son las pequeñas cosas que nos hacen vivir!